El consumo de aceite de oliva virgen extra reduce el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular

Fuente de la Noticia:Olivarama Noticias Digitales – Autora: Vanesa López

El estudio Predimed constata que una dieta baja en grasas no cumple las expectativas de la comunidad médica si a dolencias que afectan al corazón nos referimos. Por el contrario, una Dieta Mediterránea suplementada con 40 mililitros de aceite de oliva virgen extra al día reduce hasta un 30% la posibilidad de padecer una enfermedad cardiovascular.

En los últimos años, los científicos españoles han conseguido demostrar que determinados componentes presentes en el aceite de oliva virgen extra contribuyen a prevenir la aparición y el desarrollo de algunas de las enfermedades más habituales en el mundo occidental. Sin embargo, hasta el momento ninguna investigación había sido capar de cuantificar cómo la ingesta diaria de este producto podía prevenir accidentes cardiovasculares.

El consumo de virgen extra reduce el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular

Para dar respuesta a esta cuestión, nació el Estudio Efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular. Conocido popularmente como Predimed, uno de los resultados cruciales de la investigación muestra que el consumo de una Dieta Mediterránea acompañada de unos 40 mililitros de aceite de oliva virgen extra al día es capaz de reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular un 30%.

Resultados espectaculares

Los resultados que arroja la investigación se han obtenido tras analizar a miles de personas predispuestas a padecer un accidente cardiovascular que han practicado una dieta baja en grasas. Para ser más exactos, es preciso mencionar que el análisis no compara los beneficios de esta dieta basada en el aceite de oliva virgen extra con los obtenidos de la  dieta de un occidental, sino que toma como referencia la que los médicos llevan años prescribiendo a este colectivo.

En palabras del coordinador del proyecto, el doctor Ramón Estruch, “si esa comparación se hubiera realizado con personas de la calle, con dietas sin controlar, los resultados aún hubieran sido aún más espectaculares”.

Publicado en la prestigiosa publicación científica New England Journal of Medicine y apoyado por la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero, en Predimed han participado, entre los años 2003 y 2011, unos 7.500 voluntarios. Estos se agruparon en tres bloques: a dos de ellos se les suministró una dieta mediterránea, una con aceite de oliva virgen extra y la otra con frutos secos; y un tercero que siguió una baja en grasas.

A la vista de estos resultados, el doctor Estruch ha asegurado que la comunidad médica internacional tomará buena nota de estos resultados y obrará en consecuencia, optando por la dieta mediterránea, pues, tras cinco años de seguimiento los estudios indican que una dieta baja en grasas no cumple las expectativas que los médicos habían puesto en ella.

Como se puede observar, la mayoría de los beneficios atribuidos al virgen extra se advierten tras una ingesta prolongada y continua de este alimento, que ejerce un efecto protector frente al desarrollo de patologías como el infarto de miocardio, el ictus, la diabetes, diversos tipos de cáncer e, incluso, la obesidad.